¿Recuerda usted “Mundo viejuno”? Era una de las secciones de aquel memorable programa de humor surrealista llamado “Muchachada Nui”. “Mundo viejuno” consistía en emitir imágenes de viejas y casposas películas de serie B, en rancio blanco y negro, con un doblaje absurdo para la ocasión. El resultado podía ser tronchante…
“Muchachada Nui” se emitió en La 2 de TVE. Los actuales informativos de la televisión pública han recuperado la esencia de ese mundo, su espíritu añejo, y han montado, imagino que a modo de homenaje, una pieza descacharrante para el Telediario de ayer al mediodía. La segunda parte del esperpento aquel en el que sugerían rezar para aliviar la crisis, ¿recuerda? Una información (¿) en la que invitan a los telespectadores a que eviten que su hija “vista provocadora”. Como se lo cuento… (Ver minuto 35).
TVE, la televisión pública, hace publicidad de un taller de pedagogos opusinos, deja hablar a unas señoras rancias vestidas como monjas y da doctrina sobre la ropa de nuestros hijos. Sugiere que vistan con decoro. “Ellas no se darán cuenta de que van provocando. Pero los que las ven, sí que ven que van provocando”, asegura la tal Maite en un discurso que recuerda el peor landismo: esas suecas escotadas y en minifalda, las muy guarras. “Vamos, que aunque nos cueste, no hay que mezclar ropa con sexualidad”, sentencia la periodista de la cadena pública.
¿Periodismo? Yo no diría tanto. Quizá podíamos hablar de pedagogía clerical, de puritanismo revenido, de una versión coloreada de “Mundo viejuno”. De un minuto y 24 segundos de televisión insoportable, por antediluviana, por franquista, por fétida. ¿En qué mundo vive Julio Somoano, director de informativos de TVE? ¿Acaso viste a sus hijos con casullas, roquetes y demás moda para monaguillos? Un día debería tirarse al monte y entrar en un Berska, que seguro que cerca de la calle Génova hay alguno abierto. Fliparía.
P.D.
Ya están tardando las quejas de una Ana Blanco que, tras su arrebato rebelde con la información sobre la Ley de Costas, presentó la noticia de la siguiente manera: “Minifaldas muy cortas. Pantalones demasiados caídos. Hoy hemos estado en un taller en el que enseñan a los padres cómo afrontar esta nueva batalla”.
Un motivo para NO ver la televisión
Willie Nile
Cd: American Ride.
Willie Nile es una de mis debilidades. A punto de cumplir los 65 años el de Buffalo (Nueva York) sigue grabando discos magníficos y ofreciendo conciertos vibrantes. Ayer cerró la gira española de presentación de “American Ride”, su nuevo trabajo, en la madrileña sala El Sol. Un local perfecto para un músico que, doctorado en filosofía y literatura inglesa, es capaz de crear letras y músicas en las que se funden a Dylan con Springsteen, a Jeff Buckley con los Ramones y a Ellioth Murphy con Patti Smith. Poesía y rock and roll.
“American Ride” es su octavo disco de estudio, editado en su propio sello: River House Records. Un trabajo artesanal en el que Nile ha utilizado, para poder pagar los costes de post-producción, publicidad y promoción, la fórmula de mecenazgo y plataforma Pledge Music. Le acompaña su banda habitual, el guitarrista Matt Hogan, Johnny Pisano al bajo y Alex Alexander a la batería. Doce canciones nuevas que alimentan la leyenda de un artista incapaz de escribir malas canciones, de ofrecer conciertos insípidos. Un pequeño gran hombre. Un rocker…





