You are currently browsing the El Descodificador posts tagged: tve


La alfombra negra

José Luis Moreno está negro. Perdóneme usted el chiste, realmente nefasto, pero es que el popular ventrílocuo ha encajado realmente mal el fracaso de su último proyecto como empresario audiovisual: ha interpuesto una demanda de conciliación previa a la interposición de querella criminal contra la web de televisión “Bluper” por lo que considera un delito de injurias y calumnias. Es decir, por una mala crítica. Mi total solidaridad con Bluper.

El programa “La alfombra roja palace”, estrenado la pasada semana en TVE, no solo ha cosechado una audiencia muy baja (5,8% y 843.000 espectadores) y unas críticas durísimas, sino que se ha convertido en el hazmerreír de las redes sociales: “Se espera que ISIS reivindique en cualquier momento Alfombra roja”; “Mejor gastarse nuestro dinero en Alfombra roja que en hospitales, colegios y esas tonterías”; “Lo raro es que la tele no se haya puesto en blanco y negro”; “Acabo de ver cinco minutos de Alfombra roja y pensaba que en cualquier momento saldría Franco rodeado de curas inaugurando un pantano”.

alfombra-roja-palace-tve--644x362

José Luis Moreno tiene cosas buenas, Rockefeller es un icono de la ornitología audiovisual franquista, pero debería admitir que como productor de programas de entretenimiento está un poco desfasado. Y tendría que aceptar las críticas con mayor  deportividad, de la misma forma en que los ciudadanos que pagan sus engendros escriben chascarrillos en Twitter en lugar de cubrirle de brea y plumas y tirarle al pilón.

En cualquier caso, la culpa no es de Moreno, una momia televisiva que intenta ganarse las lentejas haciendo lo que sabe hacer: adefesios audiovisuales. La responsabilidad real es de quien paga 220.000 euros por cada uno de los trece programas contratados. Tres millones de euros por una temporada de “Alfonsa roja palace”, tres millones de euros de dinero público tirados literalmente a la basura.

P.D.

Antonio Miguel Carmona, el candidato del PSOE al Ayuntamiento de Madrid con aspecto de apoderado de novilleros, utiliza las redes sociales para consolidarse como una alternativa seria, juiciosa y brillante a Esperanza Aguirre: “A un salto de conseguir nuestro sueño, a un paso de ganar Madrid”, dice en su cuenta de Twitter

CAtPFjuWQAATB2J.jpg-large

Un motivo para NO ver la televisión

La verde luz de las estepas.

Autora: Brigitte Reimann.

Editorial: Errata Naturae.

Portada-En-la-ciudad

Brigitte Reimann fue una maestra alemana que comenzó a escribir con poco más de 20 años, en el ecuador del siglo XX. Con la visión del periodista, la sensibilidad del escritor y, en ocasiones, un marcado espíritu pedagógico, Reimann experimentó con diferentes pautas narrativas y describió con precisión la vida en la República Democrática Alemana (RDA).

“¿Quién escribe sobre el panadero que le hornea el pan?”, se pregunta en un libro, “La verde luz de las estepas”, que cuenta el viaje de Reimann por Kazajstán y Siberia acompañando a una delegación de la RDA. El plan puede dar pereza, normal, pero la autora mira la realidad de su país de manera implacable, desafiando a la información oficial, con un espíritu crítico que le obliga a ver con sus propios ojos, a no fiarse de las autoridades, a contrastar información de partido con reporterismo. Lo cual es un placer: Brigitte Reimann escribe de manera brillante, permitiéndose el humor y hasta la ironía.

Sobre la estepa, lugar habitado por esos hombres y mujeres que envejecen pronto, pero viven largo tiempo y crían muchos hijos, escribe: “La tierra no es amable, no regala nada, el clima es duro: cuarenta grados en verano, cincuenta grados bajo cero en invierno, poca lluvia, poca nieve, continuamente sopla un fuerte viento que se lleva las capas arables desecadas”. Podía ser un texto de un viejo National Geographic, pero es una maestra haciendo excelente periodismo, narrando la vida, haciéndose preguntas: “¿Qué pasa si se vive aquí viniendo de una gran ciudad, un año tras otro, en verano y en invierno, trazando con uno de esos escarabajos de tractores un surco de cien kilómetros quizá?”.

Ilustrando esta edición, tan cuidada como todo lo que publica Errata Naturae, una selección de fotografías de Brigitte Reimann, una de esa mujeres de singular atractivo.

reimann

¿Es su casa o la nuestra?

Los que piensan que TVE, la televisión pública española, es un cortijo, tienen cada día nuevos argumentos para defender su teoría sobre el aparato de propaganda mediática gubernamental. En su último informe, el Consejo de Informativos de TVE detalla un puñado de malas prácticas, que van desde emitir como exclusiva una información recogida en un documento con el membrete “Presidencia del Gobierno de España”, a mantener a determinados periodistas durante semanas sin hacer una sola pieza informativa. A este desbarajuste debemos añadir un fichaje de lujo: Bertín Osborne, hasta hace cuatro días mitad de un dúo humorístico-musical junto a Arévalo, regresa a La 1, si el Consejo de Administración no lo impide, con un programa de entrevistas. El espacio se llamará “En tu casa o en la mía”, y como alguno de ustedes ya imaginará tiene un ingenioso formato: unos días las entrevistas serán en casa de Bertín, y otras en la del entrevistado.

Captura de pantalla 2015-03-08 a la(s) 19.06.47

Se supone que TVE es la casa de todos los españoles. Suena bastante cursi, pero seguro que usted me entiende: la televisión pública debe ser una alternativa de calidad, en el ocio, y un ejemplo de equilibrio, en la información. Pues Bertín Osborne solo es una garantía de vulgaridad en el entretenimiento y de caspa en la opinión. “Soy de derechas, del Real Madrid y me gusta vivir bien como a los del PSOE”, dice en esta entrevista…

¿Tiene cabida el socio de Arévalo en una televisión pública del siglo XXI? ¿Esta es la forma de combatir las bajas audiencias, la terrible deuda y la insoportable manipulación? ¿Es su casa o es la nuestra? Alguien podría entender la presencia de Bertín en TVE como una provocación, como la guinda a meses de despropósitos, como el preámbulo al retorno de Urdaci. Porque ya solo falta este siniestro personaje para que la televisión pública española, entregada al servicio del Gobierno en estos meses de locura electoral, regrese a sus peores momentos. Quizá para localizar al individuo en cuestión, al que se vió por última vez en Guinea junto al Pocero, hayan fichado a Paco Lobatón: “¿Quién sabe dónde?” será una sección de “La mañana”, el programa de Mariló Montero en La 1.

P.D.

La crisis del libro en España, país donde se cierran cada día dos librerías, es cuestión de marketing. Reinvención de estos espacios culturales, dicen algunos, para atraer lectores.

B_lxpeYXEAAII9J

 

Humor crítico

Leo en el prestigioso diario progresista El País que José Mota, el rey del chascarrillo gañán, heredero legítimo de la ironía de Esteso y el gracejo de Arévalo, “apuesta” en su regreso a TVE por “un humor crítico”. Sin llegar al llamado “humor inteligente”de Buenafuente y compañía, quiero entender, pero “con más conciencia de la realidad social y política”.

Veo el último programa de Mota, viernes pasado por la noche, y coincido con el crítico de Cebrián en que la ausencia de personajes como La Vieja del Visillo o el Tío la Vara suponen un gran avance. Yo diría que tanto a nivel social como cultural, y no solo para Mota y sus seguidores, sino para el país en general: sin personajes de esa calaña en pantalla estamos un poco más cerca de Europa. Y más lejos de Atapuerca. Dicho esto, tengo que reconocer que me costó mucho trabajo distinguir el humor crítico entre el griterío pastoril y el agreste palabrerío que ofrece, en demasiadas ocasiones de manera gutural, el que fuera mitad de Cruz y Raya.

Es más, me costó encontrar el humor. No ya el crítico, sino el simple humor, el normal, el de andar por casa, el que te arranca un sencillo boceto de sonrisa. Nada. Soy incapaz de reirme con esas imitaciones de Jordi Évole o Paco Martínez Soria, brochazos a golpe de peluca y maquillaje. O con esos exorcistas que en realidad son jefes de un mileurista. O con ese pequeño Nicolás que simplemente parece lo que es: un solemne imbécil.

El nuevo programa de Mota me resulta soporífero, lo mismo de siempre quitando a la Vieja y a la Vara, nuevos chistes voceados, diferentes ocurrencias rústicas, alternativas chuscas a gags vulgares. Pero, insisto, no me haga usted demasiado caso: 16% de audiencia en su primer programa, 14% en el segundo. Todo un éxito.

Puede que yo sea muy exigente, pero también que nos conformemos con muy poco: superar a la Vieja del Visillo en cuanto a humor para el siglo XXI, con una miaja de compromiso social, no parece un reto para titanes en esta España en descomposición. Parece una exigencia evolutiva, simple cuestión de supervivencia. Los españoles superamos hace tiempo a Pajares y a Paco Martínez Soria, aunque cueste creerlo si escuchamos los cánticos del campo del Betis o las reflexiones del alcalde de Valladolid.

Mi concepto del humor crítico va más allá de un baile con un evasor de impuestos como protagonista de la coreografía. Mi concepto del humor comprometido va un poco más lejos. Pasa por una versión televisiva del legendario 13 Rue del Percebe del gran Ibáñez, llamémosle 13 Rue de Génova y los Percebes, con Mota disfrazado de Bárcenas repartiendo sobres, dirigiendo las obras que paga en negro e invitando a mariscadas que se zampan todos, desde Cospedal a Esperanza Aguirre y Rodrigo Rato, en el despacho de Mariano Rajoy. ¿Demasiado para una TVE al servicio del PP? Pues te vuelves a Telecinco o te vas a Antena 3, que para eso eres José Mota, un humorista crítico. Con dos cojones.

 P.D.

Captura de pantalla 2015-03-05 a la(s) 22.13.15

Un motivo para NO ver la televisión

Eilen Jewell.

Cd: Live at the Narrows.

1425052470_front

D0ble disco en directo, 29 canciones en vivo, con lo mejor de una de las cantantes favoritas de este bloguero: la gran Eilen Jewell, el orgullo de Idaho. Live at the Narrows es el resultado de dos noches mágicas en el Centro para las Artes Narrows (Fall River, Massachusetts), en febrero de 2014. Temas clásicos de su repertorio, revisitados o en formatos habituales, además de versiones de sus covers favoritas, y una nueva canción: “Rio Grande”. Y todo con un gran sonido, con su banda de carretera habitual (incluido ese genio llamado Jerry Miller en las guitarras), y un público entregado. No se puede pedir más.

Eilen escribe en los créditos del disco: “Fue duro, con un frío penetrante. Febrero, pleno invierno en Fall River. Eilen estaba embarazada de cinco meses. Jerry tenía un diente roto. Jason tenía un corazón roto (una infección en una de sus válvulas). Todos estábamos un poco rotos. Los cuatro habíamos conducido varias horas en la nieve, aparcado la camioneta Econoline, cargado el equipo a través del hielo, y configurado nuestro sonido en el escenario. A pesar de todo, nos alegramos de haber hecho el viaje. La multitud estaba caliente. En The Narrows nos sentimos como en casa. Tocamos lo mejor que pudimos y nos esforzamos para cumplir todas las peticiones de canciones… es una bendición ser escuchado”.

¿Todos somos Charlie Hebdo?

El diario ABC dedicó su portada del jueves al atentado contra la revista satírica Charlie Hebdo: “Ataque a la libertad”, titulaba a toda página. El editorial de ese día, que estaba encabezado por una frase contundente (“Salvaje amenaza a la democracia y a la libertad de expresión”), en su interior llamaba a las armas: “Europa no tiene tiempo para seguir especulando sobre la respuesta a la amenaza yihadista. Tanto el Estado Islámico como Al Qaida, Boko Haram o Al Sabah, han decidido convertir el planeta en un campo de batalla para su violencia terrorista y la reacción de los gobiernos democráticos debe situarse a la altura de las circunstancias. Y esto puede exigir adoptar medidas…”.

abc.750

Hace exactamente un año este mismo diario arremetía contra la revista satírica española Mongolia por “utilizar una imagen de la virgen para publicitarse”: “Nuevamente la Semana Santa y sus imágenes son motivo de utilización indebida”, aseguraba el diario que hoy defiende la libertad de expresión. ABC destacaba en esa noticia las declaraciones de Juan Ignacio Zoido, alcalde de Sevilla, que consideraba “una falta de respeto muy grave” utilizar la imagen de la Macarena. “La libertad de unos termina donde empieza la de otros”, aseguraba, y hablaba de “ofender los sentimientos de los sevillanos” y de “una falta de respeto muy grave y, sobre todo, innecesaria y gratuita”.

¿Qué tiene la Macarena que no tenga Mahoma?

larazon.750

La libertad de expresión es sagrada, incluso para aquellos que no creen en la libertad de expresión. O tienen un concepto muy relativo de la libertad de expresión. O solo ven amenazada la libertad de expresión cuando hay muertos. No olvidemos que hay gente que defiende, al mismo tiempo, la libertad de expresión y la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana.

Ahí tienen a La Razón, sin ir más lejos. El jueves colgaban en los quioscos una emotiva portada en negro, “Todos somos Charlie Hebdo”, y subtitulaban su cabecera con un emocionante “En defensa de la libertad de expresión”. Pues unos años antes los chicos de Marhuenda habían escrito y publicado un editorial en el que analizaban el secuestro del semanario satírico español El Jueves en cuya portada aparecían los entonces Príncipes de Asturias haciendo el trenecito. “La libertad de expresión tiene unos límites: la dignidad moral y las leyes”, aseguraba la Razón. “No es necesario denigrar al otro para hacer ironía o sátira, y menos aún cuando lo que se busca es cuestionar uno de los pilares de la democracia, esto es, la Jefatura del Estado encarnada en la Corona”.

¿Qué tiene la Corona que no tenga Mahoma?

En TVE han defendido hoy, como no podía ser de otra manera, la libertad de expresión. El actual director de informativos de la televisión pública, José Antonio Álvarez Gundín, escribía en La Razón cuando era jefe de Opinión de este diario, allá por 2012: “La libertad de expresión es sagrada, pero no ampara el insulto ni encubre la falta de talento. Tampoco es patente de corso ni refugio de rufianes. Si por algo resultan indigestas las caricaturas francesas de Mahoma es porque carecen de calidad artística y de peso intelectual… son el producto mediocre y vulgar de quien pretende tocar las pelotas o mear el territorio… Una caricatura burda o una película insultante no aportan más de lo que aportaría un bidón de gasolina en un incendio”.

Todos somos Charlie Hebdo. Pero algunos lo somos todos los días, y otros solo el jueves.

P.D.1

Libertad de expresión. La Audiencia Nacional ha imputado al director y presentador del programa de televisión Tuerka News, Facu Díaz, por el gag “El PP se disuelve”, emitido el 29 de octubre de 2014.

P.D.2

El ministro del Interior Jorge Fernández Díaz fue entrevistado el jueves en La Sexta. Y habló de la necesidad de controlar a los radicales religiosos. La imagen no pertenece al momento de la entrevista…

Jorge-Fernandez-Navarra-Ministerio-Interior_EDIIMA20140315_0306_22

 

Un motivo para NO ver la televisión

La hoguera pública.

Autor: Robert Coover.

Editorial: Pálido Fuego.

Hoguera_Cubierta

No es este un libro para pusilánimes, acongojados o haraganes. “La hoguera pública” exige al lector ciertos sacrificios, en lo que se refiere a constancia, intensidad y esmero en la lectura. Estamos ante una obra mayor, ante una historia densa y compleja, enloquecida y tronchante, demoledora y mordaz, que no dejará indiferente a nadie: requiere toda nuestra atención, eso sí, para poder compensarnos con largos ratos de lectura inolvidable. Incluye, además, grandes consejos: “Nunca hay que confiar en ningún hombre que tenga los dientes tan limpios como los de un perro: está claro que nunca ha estado en el mundo real cuando se ha armado la gorda”.

¿La historia? Richard Nixon ejerce de narrador de lo que resulta una avalancha de personajes, datos y anécdotas de un período caliente de Estados Unidos: la Guerra Fría, el comunismo amenazante, los grandes medios de comunicación, los políticos de diferentes calañas… Caricaturas. “Nixonland es la tierra del machacar y agarrar y lo que sea para ganar”. Todo comienza con los días previos a la ejecución, el 19 de junio de 1953, de un matrimonio de origen judío acusado de robar secretos nucleares para pasárselos a los rusos. El patíbulo se levanta en Times Square. Norteamericanos de todas las calañas, sumergidos en pleno conflicto internacional, muestran su interés por este caso.

“La hoguera pública” me recordó, en algunos sentidos, a “El desmoronamiento” (Debate) de George Packer, una versión entre épica y fantástica de los Estados Unidos entre 1978 y 2012. El libro que nos ocupa resulta menos periodístico, pero mucho más hilarante, sobre todo cuando despelleja al poder y sus protagonistas: “La política coquetea con el asesinato y la mutilación, el pillaje y el canibalismo”. La prosa brillante y torrencial de un Coover en estado de gracia consigue que los momentos divertidos y los íntimos y profundos no desentonen, que la lectura sea un placer pese a lo complejo y en ocasiones enrevesado de la trama. Cualquiera que haya intentado escribir un párrafo debe rendirse al trabajo de este profesor universitario, y a los recovecos de esta obra densa y sorprendente que desmonta el American Way of Life. Nada ni nadie salen indemnes del bisturí de Coover, especialmente brillante en su versión descarada y montaraz del Tío Sam, y del miedo a un comunismo con tintes de fantasma.

Un libro insólito, efervescente, inolvidable.