You are currently browsing the El Descodificador posts tagged: antena 3


La Diada

Ay si Franco levantara cabeza… fusilaba a todos estos catalanitos retrasados y dejaba España libre de basura”. Leído en Twitter.

El día de Cataluña, su fiesta. Una jornada reivindicativa. El gran momento para los catalanes. Cientos de miles de personas en la calle. La Guardia Urbana cifra la participación en 1,8 millones de personas. Celebrando, cantando, sonriendo, escuchando a Llach

La-Gran-Via-de-Les-Corts-Catal_54414923289_53389389549_600_396

El mismo día en que Mariano Rajoy, el presidente del Gobierno, ha recordado a su pueblo que gracias a los trasplantes, un andaluz puede vivir con el corazón de un catalán. Ni Mariló Montero lo explicaría mejor. Solo le ha faltado desvelar si el ciudadano trasplantado rozaría la perfección, al tener el gracejo del andaluz y la capacidad de trabajo del catalán.

En La Sexta cubren la jornada a voces. En directo desde Plaza de Catalunya, con la gente gritando a los tertulianos y los tertulianos levantando la voz para hacerse entender. Algunos tienen experiencia vocinglera: Xavier Sardá. Sí, Sardá, el tipo que incitaba a Boris Izaguirre a subirse en la mesa del plató para enseñar el culo, ejerce de tertuliano estrella en el especial de la cadena progresista de Lara. “El motor se va a gripar”, dice el cronista marciano. “Todos pagamos impuestos, para mantener un Gobierno central y otro de la Generalitat. Uno nos dice que seguro que vamos a votar y el otro que seguro que no. Es una situación inquietante. Es imposible alcanzar un acuerdo”.

El problema va mucho más allá de Rajoy y de Mas, dos pelagatos. El problema es que Cataluña va a ser independiente. Tarde o temprano. En caso de que los catalanes así lo quieran. Y muchos españoles no quieren asumir esta circunstancia. Lo cual es un problema añadido.

Me inquieta una cuestión: ¿Será verdad que la mayoría de los catalanes quieren la independencia? Solo hay una forma de saberlo. Consultando a los catalanes. El 9-N o cualquier otro día. No me gustan las fronteras, ni las marabuntas, y me resultan grotescos los sentimientos patrióticos. Sin embargo me encantan las consultas. Me parece importante conocer las opiniones de la gente, saber qué piensan sobre las cosas, entender sus realidades. Es decir, lo contrario de lo que hacen los principales partidos políticos, alérgicos a la opinión del ciudadano. Consultar es bueno.

Se escucha una voz al fondo de la sala: ¡Las consultas no son legales! Lástima, porque son imprescindibles para conocer la opinión de la ciudadanía. Para respetar la voluntad mayoritaria. Si no son legales, quizá deberían serlo. ¿Qué problema hay en que la gente vote, opine, se defina? Es la esencia de la democracia. Las consultas deberían ser legales, sobre todo en casos tan evidentes como el de Cataluña. De no ser así, de impedirse la consulta, alguien podría pensar que nos da miedo conocer la opinión del pueblo.

¿Miedo? Nunca. Sepamos qué piensan los catalanes. Y después, hablemos.

1410462021_461836_1410462090_portadilla_normal

 

P.D.

¿Recuerda que ayer mismo hablábamos de unos niños explotados por una cadena, Telecinco, en un programa emitido a altas horas de la madrugada? Pues anoche mismo la competencia, Antena 3, estrenó una versión con chavales de entre 6 y 13 años de esa bazofia transformista llamada “Tu cara me suena”. “Tu cara me suena… mini”. Comenzó a las diez y media de la noche y tenía previsto acabar a la una y media de la madrugada. Con los chavales se disfrazaron de famosos, si entendemos como famoso a Joselito, para delirio de padres irresponsables, pederastas trasnochadores y ejecutivos de televisión sin escrúpulos. Alguien debería poner fin a esta repugnante forma de explotación infantil.

BxSP_XjCUAAG1qs

 

Un motivo para NO ver la televisión

Revienta, cerdo.

Autores: Pascal Rabaté y Simon Hureau.

Editorial: Norma.

01200607101_g

La venganza del carnicero cornudo. Así se podría resumir este cómic negro en algunos momentos, tronchante casi siempre, en el que un hombre despechado trama un plan para deshacerse del hombre con quien su mujer mantiene relaciones. No es una historia novedosa, evidentemente. Pero si es original el tratamiento que Rabaté y Hureau utilizan para contar esta historia tan divertida como siniestra.

Didier es un carnicero que está orgulloso de su trabajo. Noble, buenazo, comprensivo… Colecciona tebeos y sospecha de su mujer, que está deprimida, le rechaza y tiene debilidad por Éric, el hombre de una pareja amiga con quien salen a cenar y de vacaciones. Didier confirma sus sospechas y trama venganza en lo que es todo un homenaje al mundo de la historieta, en general, y en particular a Gil Pupila”, una serie legendaria de la escuela belga.

“Revienta, cerdo” se lee de un tirón, y se relee de inmediato para disfrutar de la retranca y la habilidad narrativa de los autores, dos grandes talentos del país vecino.

CREVE-SAUCISSE-3

inter253_02

 

¡Bailad, malditos!

Estaba anoche viendo bailar a El Cordobés, al Monaguillo, a Juan José Ballesta o a el ex portero Cañizares, con sus respectivas parejas, y no podía quitarme de la cabeza una de las frases que más he escuchado en los últimos años: “el talento está en la televisión”. Sin duda se referían a programas como “¡A bailar!”, el nuevo talent show de Antena 3. Talento a raudales, a espuertas, a cascoporro, ¿verdad? Media docenas de famosetes de medio pelo con sus respectivas parejas, que la hipoteca y el puchero son responsabilidad de toda la familia, ejerciendo de mustios bailarines en un esperpento visto una y mil veces.

¿Recuerda usted el “Mira quien baila” que TVE puso en marcha allá por 2009? Pues el recién estrenado “¡A bailar!” es, efectivamente, una versión de aquel, y de otros muchos concursos de baile que han aparecido en las pantallas españolas. ¿Talento? Ni un ápice. Se trata de un simple proceso mimético de supervivencia: si a otros les ha funcionado, debería funcionarnos a nosotros. Es más, la ausencia de talento en la televisión de este país es tan evidente, tan patética, que en Telecinco ya están preparando un formato similar.

“¿El baile une o vamos a tener que recurrir a un asesor matrimonial?”, se pregunta la presentadora, Mónica Naranjo. Y da paso a un vídeo sobre la vida privada de El Cordobés y parienta. Luego las clases de baile. Los ensayos. Y finalmente el torero, de Travolta en Grease, haciendo una de las faenas más soporíferas de su vida. Por supuesto con música grabada, realización estresante, plató casposo y jurado de saldo: Charlie del Ballet Zoom, Sara Baras y el cantante venezolano que hace campaña contra Maduro en los medios españoles: “Venezuela está de luto”, dijo a modo de cuña publicitaria en el programa de baile.

Me estoy haciendo viejo, sin duda, porque me produce una enorme tristeza ver lo que tiene que hacer la gente para ganarse la vida. Toreros, actores, futbolistas… moviéndose como monos sobre una plancha de hierro caliente para poder echar algo de comer a sus familias. O para llenar el depósito del Ferrari, me da igual. Es decir, profesionales de cierto nivel en sus trabajos haciendo el panoli delante de las cámaras por dinero.

En la televisión no hay mucho talento. Hay mucha ambición, que es diferente. Y dedicar un solo minuto de este blog a “¡A bailar!”, el mismo programa de siempre, es perder el tiempo y hacérselo perder a los lectores. Hoy es de esos días en que resulta imprescindible refugiarse en…

Un motivo para NO ver la televisión

Dani Flaco

Cd: Versos y madera.

dani

En “Otra piel”, la enorme canción que abre este disco, Dani Flaco suena a Calamaro y a Quique González. A los mejores Calamaro y Quique González, para ser exactos. Cantautores inspirados, desesperados por hacer buenas canciones, por escribir letras de largo recorrido. “Otra piel” es una canción demoledora que te deja boquiabierto, perfectamente preparado para los siguientes once temas.

Este es el sexto disco de Dani Flaco, un perfecto desconocido para mí hasta este momento, y lo mejor que puedo decir es que voy a ponerme en marcha de inmediato para encontrar esos discos. Catalán de Bellvitge (Barcelona), Flaco sabe construir melodías, contar historias, acompañarse de buenos músicos y hasta escoger las versiones: su adaptación de “Nos ocupamos del mar”, de Javier Krahe es simplemente brillante. Grabado, por cierto, “gracias a una acción de micro mecenazgo”.

Folk de calidad en un disco sorprendente por la sobriedad y eficacia, por la poesía y la intención. Ahora solo queda ver a Flaco y a su banda en directo: la gira “Versos y madera” arranca el próximo día siete en la madrileña sala Galileo Galilei

 

Más de lo mismo

Noche caliente para la ficción española con el estreno, a la misma hora y en las dos grandes cadenas privadas, de dos nuevas series: “Velvet” (Antena 3) y “B&B” (Telecinco). Podría decir que los posos de crítico de televisión que aún conservo se pusieron de inmediato en ebullición, ante semejante enfrentamiento en la cumbre de la cadena trófica audiovisual, pero mentiría: hace falta algo más que versiones de “Tiempo entre costuras” y “Periodistas”, vendidas eso sí como grandes novedades, para despertar el interés de quien piensa que la ficción española comercial ya ha dado de sí todo lo que podía dar. Se trata de una industria que, visto lo visto anoche, se limita a sobrevivir, a rentabilizar prestigios pasados, a repetirse.

Son las diez y media pasadas, y tengo el mando de la tele en la mano, un ojo en Antena 3 y otro en Telecinco. Esto no es vida. Las cadenas, que mantienen criterios y estrategias difíciles de comprender, no respetan a nadie. Y al telespectador, menos: al colocar estos dos nuevos productos en la noche del lunes, desplazan a “La que se avecina” y “El corazón del océano”. ¿Y los seguidores de estos dos programas? Que se jodan…

velvet

Decía que esto no es vida. Y lo es aún menos cuando aparece Miguel Ángel Silvestre como protagonista de “Velvet”, según Antena 3 “un drama romántico con un elenco de matrícula de honor”. Una nueva serie nostálgica, con ese tono neblinoso, como de purgatorio, con que pretenden crear ambiente vintage. Lo dicho: más de lo mismo.

“B&B” es, aseguran en Telecinco, “una comedia de enredo y sentimientos para todos los públicos ambientada en la redacción de una revista de actualidad y tendencias”. ¿Le suena eso de “revista de actualidad y tendencias”? Sí, hombre, como Vanity pero en más cutre, más popular, más cerca del “Diez Minutos”. La eterna historia de una redacción, de cartón piedra, con sus líos, sus miserias y sus amoríos, para consumo masivo de familias sin excesivo criterio.

B&B

El mando echa chispas, tengo que reconocerlo. Pero no por “Velvet” y “B&B”, qué va. Es lo mismo que hemos visto mil y una veces. Más lujo el primero, más populachero el segundo. El mando está más caliente que el asfalto de Georgia porque, a la misma hora en que las dos cadenas líderes han programado sus nuevas series, el Málaga y la Real Sociedad están jugando en Cuatro, partidazo, y en La Dos (TVE) ponen una gran película: “Animal kingdom”. Elijo una de las dos últimas opciones y arranco las pilas del mando.

P.D.

¿Quiere leer usted una noticia realmente interesante sobre la ficción española? Aquí la tiene: “TVE exigió a la productora de ‘Cuéntame’ cambiar los guiones para no ensalzar la victoria de Felipe González en el 82”.

 

Un motivo para NO ver la televisión

El árbol del ahorcado.

Autor: Dorothy M. Johnson.

Editorial: Valdemar / Frontera.

El arbol

Hace ya un par de años comentábamos en esta sección “Indian Contry”, un libro de la misma autora que el que presentamos hoy lanzado por la misma editorial. Era el título que inauguraba la colección Frontera, dedicada por entero a la narrativa western. Pues ahora retoman a la autora de aquellas vibrantes narraciones, la gran Dorothy M. Johnson, para ofrecer una nueva colección, en este caso de diez historias sin desperdicio alguno.

Una edición como siempre impecable, y una gran traducción, para relatos editados en la década de los cincuenta en revistas como Saturday Evening Post, Argosy, Collier’s o Cosmopolitan. Relatos que mantienen la temática habitual en los textos de Dorothy M. Johnson, pero relegando a los indios a un segundo plano. Aquí están todos los habitantes humanos del salvaje Oeste, desde los buscadores de oro a los tramperos, desde los predicadores de pacotilla a los tahúres de saloon.

“Y otros relatos de la frontera”, reza el subtítulo de este libro intenso, vibrante, maravilloso, en el que destaca el relato que le da nombre. Imprescindible.

La rampa del Vanity

Martínez Pujalte, diputado del Partido Popular, le quita importancia en RNE a la forma en que la infanta Cristina entre en los juzgados de Palma de Mallorca. Y en un alarde de frivolidad e irresponsabilidad dice que se trata de “la rampa del Vanity Fair”. Y eso sí que no. Porque una cosa es que ya no quede un balcón para alquilar en la calle Parelladas, y otra muy distinta poner a esa cuesta de la vergüenza el nombre de la revista que cobija este blog. Hasta ahí podíamos llegar…

Las opiniones de Martínez Pujalte, poco más que la mascota del Partido Popular, coinciden con la de otros miembros de mayor peso y enjundia. Ahí tienen a todo un ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, diciendo que “no se deben producir penas paralelas”, y por tanto está “seguro de que la Sala de Gobierno de la Audiencia de Palma tomará medidas para evitar que se de una situación de carácter previo que pueda considerarse perjudicial para la persona que acude a declarar”. Aún más lejos ha llegado el mismísimo presidente, un Mariano Rajoy que, pese a no ser partidario de adelantar acontecimientos, adelantó un gran acontecimiento: “Estoy convencido de la inocencia de la Infanta, le irá bien”.

En Telecinco han aparcado el tema del paseíllo por un asunto de caza mayor: aseguran que el príncipe Felipe y Letizia hacen vidas separadas y acuden juntos a los actos oficiales. En Antena 3 se apuntan al carro: “¿Son ciertos los rumores de crisis de los Príncipes?”. A perro flaco todo son pulgas. Primero fueron Elena y Marichalar, después Cristina y el duque empalmado, y ahora Leti y Felipe. Sin olvidar el affaire Corinna… ¿Qué ha hecho esta Corona para padecer semejante maldición?

Yo creo que la culpa de todo lo que le está pasando a la familia real española la tienen ellos mismos, que se empeñan en mezclarse con los ciudadanos de a pie. Un perro de raza, con pedigrí, no puede cruzarse con un mil leches. Bueno, poder sí puede, pero no debe. Si usted ha visto la película Shrek recordará que todo se complica cuando el repugnante ogro plebeyo rescata a la princesa, se lía con ella y pone en ridículo al lord enano que tenía previsto casarse con Fiona. Con esto quiero decirle que la monarquía tiene su orden, sus reglas de juego, y si no se respetan pues pasa lo que pasa.

La monarquía, en su sitio: los cuentos. Y si, cansados de su monotonía azul, pretenden abandonar su mundo y disfrutar de los placeres plebeyos, que corran con las consecuencias.

En cualquier caso, yo ya tengo sentenciada a la infanta Cristina. Sí, antes de que declare. Sin necesidad de juicio. Me basta con releer el texto del juez Castro en el que cuenta que la hija del Rey, que intervenía personalmente en la contratación del personal doméstico, no solo sabía que los aspirantes eran inmigrantes irregulares sino que les advertía que sus salarios se pagarían en negro.

P.D.

 

Un motivo para NO ver la televisión

Los años de la infamia: crónica de la II Guerra Mundial.

Autor: Manu Leguineche.

Editorial: Círculo de Lectores.

No tuve la suerte de conocer a Manu Leguineche. Pero sí he leído algunos de sus libros de viajes, grandes reportajes que invitan a salir de casa, a conocer otras culturas, a comprender lo que sucede en el mundo. Algunos amigos comunes me han hablado maravillas de este periodista tranquilo, un hombre bueno que pensaba en los demás, que jamás pisoteó a nadie y que nunca se sintió por encima del resto. Vivió y contó la revolución de Argelia, en 1961, las guerras entre India y Pakistán, y los conflictos de Vietnam, Líbano, Afganistán, Bangla Desh, Nicaragua…Y jamás presumió de ello, nunca se mostró altivo o arrogante. “Viajo para pasear un sueño, escapar de rutinas y agobios. A veces, se sabe mejor de lo que se huye que lo que se busca. Cada uno tiene sus razones. Lo esencial es no perder el sentido del humor. Y del amor, si es que lo tienes”.

Creo que el primer libro que leí de Leguineche, hace ya muchos años, fue “Los años de la infamia: crónica de la II Guerra Mundial”, en una edición del Círculo de Lectores. Un curso de historia y de periodismo. Luego vendrían otros muchos, todos interesantes, escritos por un reportero con categoría de escritor. Una pérdida enorme para el periodismo y la literatura españolas.