La montaña muerta

Un motivo para NO ver la televisión.

Dead Mountain

Autor: Donnie Eichar

Editorial: Desnivel.

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A medio camino entre la investigación y la literatura, “La Montaña Muerta” cuenta una historia fascinante que va mas allá de la habitual tragedia durante una expedición de escalada. El autor, un profesional de la televisión norteamericana llamado Donnie Eichar, tiene que retroceder en el tiempo: pretende desentrañar los secretos de la misteriosa muerte de nueve jóvenes montañeros en una cumbre de los Urales rusos, la Montaña Muerta, en febrero de 1959. Lejos de imaginar los acontecimientos, de construir hipótesis sobre el drama, decide ejercer de periodista, en ocasiones incluso de investigador, y medio siglo después se traslada al lugar de los acontecimientos.

“Dos figuras caminan penosamente cruzando un paraje nevado.Es por la tarde, aunque sería  precisar la hora. El sol es solo una mancha más clara detrás de la cubierta de nubes. Sus amigos llevan diez días desaparecidos. Los hombres se repiten una y otra vez que esto es una misión de rescate, y no de recuperación. A través de la neblina que les desorienta y que desdibuja el relieve, distinguen algo que no es una roca ni un árbol. Una sombra oscura y gris. Al acercarse encuentran una tienda que se agita al viento, con el techo parcialmente hundido bajo el peso de las recientes nevadas. 
Gritan llamando a sus amigos, pero no hay respuesta”.

Eichar no ha escatimado esfuerzos a la hora de escribir este libro. Ha viajado dos veces a Rusia, ha entrevistado a los supervivientes, a los implicados en el rescate, a los familiares… Ha consultado registros oficiales, ha recopilado fotografías de la expedición y de sus protagonistas, ha leído sus diarios personales, ha analizado todas las teorías sobre las posibles causas de la tragedia, incluso las más peregrinas… Y por supuesto, se ha calzado las botas de montaña y ha seguido las huellas de los montañeros desaparecidos hasta el mismo lugar de la tragedia.

¿Qué sucedió realmente aquel día? El equipo de rescate encontró la tienda de campaña destrozada y los cuerpos de los montañeros, con extrañas heridas, repartidos por los alrededores. Habían salido de la tienda, todo parece indicar que huyendo de algo o de alguien, sin la ropa adecuada para la época invernal, en algunos casos incluso descalzos. Algunas prendas registraban altos índices de radiación. Un rompecabezas de altura en el umbral de Siberia.

“Mientras caminaba en torno a la roca, buscando posibles indicios de otros visitantes anteriores, encontré un sombrero Stetson de color cuero, plegado bajo una pequeña repisa natural a un metro y medio por encima del suelo. Saqué el sombrero y encontré un montoncito de notas, cartas y poemas dedicados a los jóvenes de Diátlov, la mayor parte de los cuales amarilleaban claramente. A lo largo de los últimos cincuenta años, los visitantes de los mese de verano habían colocado aquí sus pequeños testimonios, protegidos de los elementos, como en una cápsula del tiempo, como los mensajes en botellas dirigidos a otras personas que habían completado aquella ruta”.

Afortunadamente, el autor ha tenido el olfato necesario como para rescatar este drama. Y el coraje como para hacer una amplia, compleja y valerosa reconstrucción de unos acontecimientos, la muerte de nueve jóvenes en el llamado Paso Diátlov, que para la mayoría pertenecían ya al pasado más gris, cuando en realidad formaban parte de la más sorprendente historia. El resultado de tan ambicioso proyecto solo podía ser magnífico: periodismo de investigación, literatura contenida en favor del reporterismo, el espíritu de aventura de un grupo de montañeros, el misterio de su enigmática y violenta desaparición en un territorio salvaje, el trabajo minucioso de un informador que resucita la vieja historia… Imposible no leer del tirón.

 

La caza

Un motivo para NO ver la televisión.

La caza

Autor: Alberto Vázquez

Editorial: Astiberri.

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Un mundo en blanco y negro, difuminado por la incertidumbre, con la tinta corriendo a la velocidad de la sangre y los hombres persiguiendo animales para darles caza. Lo que es tanto como perseguirse y cazarse a sí mismos. Así, con una metáfora gráfica oscura sembrada de detalles y guiños, la visión del pasado que podría ser presente, sembrado de tensiones, angustias, miserias y hasta pandemias, es como imagina el dibujante Alberto Vázquez la vida. Así es como lo cuenta, en este libro oscuro de principio a final.

“Seguirás a la bestia y le clavarás tu flecha. Cortarás su cabeza, mascarás su corazón y beberás su sangre. Te enseñará a ver cómo es en realidad el mundo”.

El suelo está podrido, los pájaros son fantasmas, los perros hambrientos aúllan por la muerte de sus hermanos, los espíritus viven en el fondo del río, los demonios tienen un solo ojo… Vázquez insiste en que  la tierra está moribunda, en que hemos olvidado lo que somos (“Al perder la referencia del animal perdió la suya propia”), en que habitamos un lugar en descomposición (“tan solo insectos habitaban el suelo envenenado”). Y nos recuerda que solo hay un camino: el que nos enseña a caminar sigilosos, a comprender todos los ruidos y a vivir en armonía con la naturaleza. La intensa crónica oscura de un planeta que se desmorona por culpa de una especie que se cree todopoderosa.

“Entonces el hombre cerró sus ojos. Pudo sentir la brisa, el aire húmedo del bosque. El sonido de los pájaros y demás bestias, el sol filtrándose entre las ramas de los árboles… pudo sentir el roce de las hojas y el agua resbalando por su piel”.

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El manifiesto redneck rojo

Un motivo para NO ver la televisión.

El manifiesto redneck rojo

Autores: Trae Crowder, Corey Ryan Forrester y Drew Morgan.

Editorial: Dirty Works.

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Es muy posible que usted sea uno de esos ciudadanos que no acaba de comprender todo lo sucedido en Estados Unidos con Donald Trump. Que se haya visto superado por su estupidez, su soberbia, su pelo panocha, su fata de escrúpulos a la hora de mentir, su desprecio por la democracia, su absoluta falta de talento, su apariencia de grotesca caricatura. Seguramente usted se ha preguntando si se puede ser más necio, más gañán y más impresentable no ya como presidente, o como político, sino simplemente como ejemplar de la raza humana.

Insisto. Si usted se ha visto superado por el personaje de Trump, si no entiende cómo pudo ser elegido democráticamente presidente en el país de la democracia, si no termina de creerse que alguien tan zoquete haya podido convertirse en el tipo más poderoso de la tierra… lea “El manifiesto redneck rojo”. Se divertirá como pocas veces en su vida. Y de paso, comprenderá de golpe y porrazo, que existe una parte del pueblo norteamericano que vive al margen de la civilización.

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“Soltémoslo ya, sin cortapisas: los abueletes pueden ser racistas. Bueno, en realidad cualquiera puede serlo. Pero es que ellos a veces pueden ser la hostia de racistas. Y, ya lo sabemos, podríais decirnos: “Bueno, el racismo no tiene edad”, y tendríais toda la razón. Sin embargo, a nadie se le da tan bien el racismo como a un buen vejete sureño que peina canas”.

Escrito por tres cómicos especializados en monólogos televisivos, “El manifiesto redneck rojo” es la versión en papel de sus desvaríos audiovisuales. Realmente tronchantes. Pero también desmoralizantes. Y en ocasiones hasta enternecedores. En estas páginas están todos los tópicos sobre los paletos sureños, detallados con la precisión que se exige a un buen cazador de ardillas y con el talante desmesurado del bebedor de matarratas con aspecto de whisky casero. Y, evidentemente, con un humor tan sangrante como las encías del inquilino de una caravana de sexta mano.

“Contamos con la mejor comida, la mejor música, las mujeres más bonitas y el mejor clima de este país y, aún así, tenemos que lidiar con la fama, en buena parte merecida, de paletos borrachos, intolerantes y de gatillo fácil”.

Todos los estereotipos del Sur profundo reunidos en una obra tan original como ingeniosa, que se disfruta desde la primera a la última página entre carcajadas. Algo que se agradece dentro de la colección Dirty, una sorpresa que destaca por su color rojo entre todas las portadas negras como una caperuza del KKK en una noche pantanosa de luna llena. Desengrasante de calidad.

El corazón delator

Un motivo para NO ver la televisión.

El corazón delator y otros relatos extraordinarios de E.A. Poe.

Autor: Alñberto Breccia.

Editorial: Astiberri.

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Estamos ante un clásico absoluto. No es una obra cómoda, sencilla de leer y fácil de comprender en su dimensión visual. Se trata de una recopilación de relatos oscuros escritos por un maestro de maestros, Poe, que fueron dibujados hace más de tres décadas por otro genio, es este caso de la ilustración: el argentino Alberto Breccia.

Son cinco historias, cinco adaptaciones magistrales de relatos universales que adquieren de esta manera una nueva órbita. El corazón delator, William Wilson, La verdad sobre el caso del señor Valdemar, La máscara de la muerte roja y El gato negro. Todo el talento de Poe, terror mental en estado puro, iluminado por un artista que dominaba las sombras, la penumbra, lo deforme y grotesco. Imposible no quedar hechizado por unas narraciones independientes que forman una cadena en lo terrorífico, eslabones de ese mundo de sombras donde coinciden la vida y la muerte, la pesadilla y la oscuridad.

Y como regalo, el manuscrito del guión de La verdad sobre el caso del señor Valdemar. Y bocetos tanto de la adaptación incluida en esta joya como de los de una versión anterior. Imprescindible siempre.

 

 

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