Noche cerrada

Un motivo para NO ver la televisión

Noche cerrada.

Autor: Chris Offutt.

Editorial: Sajalin.

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Tucker es un gran tipo, honrado y familiar, marcado por la mala fortuna y la violencia. Y por una partida de nacimiento en la que se puede leer la palabra Kentucky. Soldado en Corea, de donde volvió siendo un hombre de 18 años cargado de entereza y de medallas, con un cuchillo militar y un puñado de dólares. Conoce a una chica y la convierte en su mujer. Una familia feliz pese a unos hijos con problemas, en algunos casos muy graves, en la que Tucker cree sobre todas las cosas, a la que defenderá sobre todas las cosas. Incluso matando.

“- Yo no puedo arreglar lo que ha pasado. Mi trabajo consiste en tratar de facilitar las cosas a esa familia.

- Una madre con melancolía severa –dijo él-. Un padre ausente. Una casa llena de monstruos de feria. Por un momento temí abrir la puerta y toparme con una señora barbuda y un niño cocodrilo”.

Tucker se dedica al contrabando de alcohol. Es el mejor en lo suyo, transportar botellas por los polvorientos caminos de Kentucky. Lo que no impide que acabe en chirona, donde sobrevive a duras penas. Ésta es la historia que Offutt cuenta de maravilla, su primera obra de ficción en dos décadas, su segundo libro traducido al castellano tras la excelente colección de relatos “Kentucky seco” (Sajalín). Personajes llevados al límite que jamás pierden su humanidad, situaciones broncas que solo admiten soluciones sangrientas, paisajes desangelados poblados por almas en pena, ausencia de futuro… Es la Norteamérica interior, descrita a través de supervivientes inolvidables: Tucker y familia se quedarán contigo para siempre. Una gozada.

“- Has cometido un error.

- Puede que haya cometido mil.

- Has renunciado a tu pistola demasiado rápido. Eso significa que tienes otra arma a mano. Yo diría que hay una escopeta detrás de esa puerta.

- Podría llevar escondido un revolver de cañón corto.

- Sé de un hombre que llevaba uno de esos Derringer de dos disparos sujeto con un cordel dentro de la camisa. No tiene seguro. Se le disparó en la polla.

- ¿Se la reventó o se hizo un rasguño?

- Nunca se los pregunté”.

Pinchar para leer el primer capítulo.

Entrevista con Chris Offutt en La Vanguardia.

 

Alma vagabunda

Un motivo para NO ver la televisión

Alma vagabunda. La vida de Curtis Mayfield.

Autores: Todd Mayfield y Travis Atria.

Editorial: Es Pop.

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Curtis Mayfield es uno de los grandes. Escuchando su obra es evidente que ocupa un lugar tan importante en el mundo del soul y el rythm and blues como James Brown, Marvin Gaye Otis Reading. Sin embargo no juega en la misma liga. Mayfield siempre ha estado un paso por detrás, a nivel no ya comercial, sino popular. Este libro explica de maravilla por qué siendo un genio, Mayfield ocupa una segunda fila en el ranking de la música negra: su compromiso social, su carácter reivindicativo, su defensa de los derechos de la población negra, hicieron de él un artista incómodo.

“Después de múltiples peleas… y de haber comprobado cómo la industria estafaba a los artistas más ingenuos, mi padre tuvo claro que era mejor poseer el 50% de algo que el 100% de nada. Las editoriales musicales se hacían de oro con las composiciones de otros. Consideraban que, para un negro, un Cadillac y dos mil quinientos dólares en billetes de cinco, diez y veinte ya era una fortuna. ¡El más rico del gueto! … Sam Cooke fue uno de los primeros en darle la vuelta a la tortilla, fundando en 1961 su propio sello discográfico, SAR… Si ya era uno de los ídolos musicales de mi padre, Cooke pasó a ser también su héroe en los negocios. A los dieciocho años, papá siguió los pasos de Cooke y fundó su propia discográfica”.

Precisamente por eso, por el papel del cantante de Chicago como influyente ideólogo político, los detalles de su vida no han sido conocidos. Hasta ahora. Todd, hijo de Curtis, ha escrito con la ayuda del periodista Travis Atris, una biografía no ya necesaria, sino imprescindible, que va mucho más allá de la música. “Alma vagabunda” es la historia del maltrato a la población negra en los 60 y 70, de los guetos y las revueltas sociales, de los hombres que se dejaron la vida defendiendo sus derechos y, por supuesto, de la música como bálsamo sanador y motor de la revuelta. De una música que va del denso funk de “Super Fly” a la responsabilidad y el riesgo de “People Get Ready”.

“Ningún otro artista negro había alcanzado lo más alto de las listas del pop con un disco como “Super Fly”. Era el álbum más duro y amargo que Curtis hubiera grabado jamás, con el que pintó su retrato más crudo de la realidad del gueto tal y como la experimentaban los negros: drogas, proxenetas, camellos, depresión, desesperación y destrucción. Más que nunca, habló con claridad de las preocupaciones de su gente. No compuso canciones conciliadoras, ni mensajes de paz y comprensión entre las razas. El resultado fue que el público –tanto el blanco como el negro- le concedió el estatus más alto en la música popular”.

Excelentemente documentado, “Alma vagabunda” jamás resulta pesado o insustancial. Las innumerables anécdotas encajan con precisión y ayudan no solo a conocer mejor al personaje, sino a entender una época convulsa en lo político y social, inolvidable en lo musical. Curtis Mayfield fue mucho más que un compositor brillante y un cantante inconfundible, con enorme personalidad y descomunal talento. Fue un hombre y un artista hecho a si mismo. Pobre de solemnidad en su niñez, discreto en el éxito y generoso en su compromiso, Mayfield dejó un legado inmenso en lo musical y en lo social. Funk sicodélico y conciencia social. Algo de lo que muy pocas estrellas pueden presumir. Unas memorias absolutamente recomendables, fundamentales para comprender en toda su grandeza la historia de la música negra.

La reina ha muerto… ¡Viva la reina!

 

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El nacimiento del ruido

Un motivo para NO ver la televisión

El nacimiento del ruido

Autor: Ian S. Port.

Editorial: Neo Sounds.

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Estamos ante uno de los libros de historia más atronadores de todos los tiempos. Solo le diré que comienza con cinco californianos sonrientes, vestidos con camisas veraniegas de rayas, tocando surf en la playa. ¡A todo volumen! Sí, los mismísimos Beach Boys cantándole a las olas, la playa, las chicas… con la ayuda de sus inseparables Fender enchufadas a la red. Porque éste es un libro de historia de la guitarra eléctrica, y de dos de los máximos responsables del invento que revolucionó la música popular: Leo Fender y Les Paul. El nacimiento del ruido, y “de la rivalidad que dio forma al rock and roll”.

“Una noche del otoño de 1949, después de cerrar la fábrica, Leo Fender y George Fullerton tomaron la autopista 101 hasta una popular sala de baile que había al norte de Los Angeles, llamada Riverside Rancho. El Rancho, que se anunciaba como “el hogar de la música country”, era el local de este estilo más importante de la zona y casi todos los días ofrecía actuaciones en directo… El ambiente olía a cerveza rancia. En la oscuridad, las voces masculinas sonaban a whisky… Leo y George estaban aguardando a que el grupo se tomara un descanso para poder hablar con el guitarrista cuando en el local entró un joven que reparó en el extraño instrumento, que estaba encima de la mesa, y se acercó a ellos… Les preguntó por la guitarra con un fuerte acento georgiano. Leo le mostró el prototipo, seguramente con una sonrisa… Bryant subió el volumen del amplificador a niveles lacerantes y comenzó a ejecutar unos pasajes fluidos recorriendo de arriba abajo el delgado mástil de la guitarra… En comparación con sonido cálido y a menudo farragoso que producían las guitarras huecas de la época, el de la Fender era brillante y nítido, con unos graves y unos agudos potentes y unos tonos medios suaves. Las notas atravesaron la sala llena de humo como si procedieran de una steel guitar eléctrica, tal como había pretendido Leo”.

Bien escrito y mejor documentado, “El nacimiento del ruido” no debería faltar en la biblioteca de todos los aficionados al rock, el blues, el country o el pop. Cuenta cómo la electricidad se introdujo en las entrañas de las guitarras de madera, cómo nació el hermano ruidoso de un instrumento en evolución, cómo alrededor de esa joya se crearon estilos y surgieron mitos. Fascinará a todos los guitarristas: tras leer “El nacimiento del ruido” mirarán de otra forma el artilugio de seis/doce cuerdas que tienen en las manos. Y servirá para conocer en profundidad a Leo Fender y Les Paul, responsables de dos marcas de leyenda: Fender y Gibson. Instrumentos que son historia.

“Para Eric Clapton, John Lennon y Paul McCartney, Buddy Holly fue el vínculo que unió el sonido y la imagen de la guitarra eléctrica de cuerpo sólido al rock and roll, la música a la que le dedicarían toda su vida… La Stratocaster de Holly también lo revelaba. A pesar del sentido práctico de Fender, su nuevo instrumento tenía un aire libinidoso. No era una herramienta de trabajo para un hombre modesto, sino un fabuloso objeto de deseo. La Telecaster no había tenido tal efecto, como tampoco lo tenía la Les Paul. La Stratocaster era el cochazo deportivo, la chica del calendario de los instrumentos musicales. Para los adolescentes que estaban viendo a Buddy Holly en sus casas, aquellas formas lascivas sugerían que ese cantante, a pesar de sus simpáticas corbatas, de la confianza que, a diferencia de artistas como Elvis Presley, inspiraba en los adultos, deseaba follar tanto como ellos”.