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Desarrollo insostenible

A los políticos no les interesa el medio ambiente. Por si no lo sabían, en el famoso cara a cara entre Rubalcaba y Rajoy del pasado lunes no se habló ni una palabra del cambio climático, los trasvases, las energías alternativas, la contaminación o los residuos. Y en el debate entre actores secundarios celebrado la noche del miércoles, más de lo mismo: la ecología no está en la agenda de nuestros políticos. Curiosamente esta ausencia no ha sorprendido a los analistas políticos, esos sesudos periodistas y aguerridos tertulianos que desglosan hasta el mínimo suspiro de los candidatos, llegando a analizar incluso el color de sus corbatas, la intensidad de sus miradas y la ausencia de fundas en sus piezas dentales. Ni los aspirantes a presidente ni sus secuaces hablan nunca de medio ambiente, que es tanto como no hablar de futuro, y nadie parece sorprenderse por ello.

Conclusión: a los medios de comunicación tampoco les interesa la ecología. Incluyen algunas noticias sobre el tema en sus páginas y en sus informativos, pero me temo que es más por el qué dirán, por parecer modernos y comprometidos, que por auténtica convicción verde. Defienden el uso de las bicis en las ciudades y los huertos urbanos, que lo han visto en Nueva York y es cool, pero el resto vende ciertamente poco y no da para una portada del dominical. Tenemos cosas más importantes de las que preocuparnos, piensan el militante, el periodista y el empresario. Ecología y progreso no acaban de ser compatibles. No creen en la posibilidad de un desarrollo sostenible, de una economía verde. El desafío les viene grande.

No han ayudado a mejorar este problema nuestros grandes líderes. Un visionario llamado José María Aznar arremetió en su día contra “los abanderados del apocalipsis del cambio climático” y  advirtió que se trataba de “un fenómeno científicamente cuestionable”. Rajoy, heredero del señor de las Azores, puso el debate en manos de un primo suyo físico, y llegó a la conclusión de que “no podemos convertir el cambio climático en el gran problema mundial”. Finalmente Zapatero terminó engañándonos a todos con su promesa electoral del 2008, en la que se comprometía a sustituir la energía nuclear por fuentes renovables “cerrando las centrales de forma ordenada en el tiempo al final de su vida útil”.

Las consecuencias de tanta ignorancia, de semejante desprecio por el planeta y sus habitantes, ya están aquí: según un informe de la Agencia Nacional de la Energía (AIE), el calentamiento global es ya inevitable. Pero puede ser peor: “De no producirse un cambio de dirección absoluto” en el actual consumo energético en los próximos cinco años, la situación será “insostenible” y los daños “irreversibles”, asegura este organismo, dependiente de OCDE.

Queda mucho por hacer. Hay alternativas, pero el desafío es grandioso y la mayoría de los políticos actuales no están a la altura. Juantxo Uralde y sus compañeros de EQUO continúan siendo ignorados por el sistema y los grandes medios. El 20N la situación puede volverse insostenible, y los daños, irreversibles.

El partido del domingo

Escribo este texto a las nueve y cinco de la noche del domingo, hora en que debería estar viendo el partido de fútbol de primera división de Canal +. Estoy cabreado, porque yo me hice socio de este canal de televisión de pago exclusivamente por ese partido: para una triste noche de domingo, con el fin de semana agonizando, recogido en casa, con la niña duchada, cenada y con los deberes hechos, no hay nada mejor que un buen bocadillo (de tortilla de cebolla, tomate, pimiento, jalapeños, queso y bacon), una cerveza Alhambra y un partido de primera división. Pues no. El domingo por la noche no hay partido en Canal +.

El viernes el diario El País dedicaba su sección “Pantallas” al nacimiento de Yomvi, una nueva plataforma de Canal + que permitirá a los socios ver los contenidos en el ordenador, teléfonos inteligentes y videoconsolas. Una página de publicidad pagada a precio de información. Además, yo no quiero ver los contenidos de Canal + en el ordenador, el teléfono inteligente o la  videoconsola. Yo solo quiero ver mi partido de fútbol del domingo a las nueve de la noche.

Quizá el post de hoy le esté pareciendo superficial. Con la que está cayendo, yo preocupado porque Canal + me rapiñe el partido de los domingos o El País me venda como información un burdo anuncio de su propia cadena de pago. Tiene razón: es un post superficial que intenta desengrasar un fin de semana realmente intenso. Por un lado, el éxito de las protestas que, desde diferentes lugares del planeta, han reclamado un cambio global. Desde la Puerta del Sol, los indignados iluminan el mundo. Por otro, por la proximidad cada vez mayor de una losa que amenaza con aplastar el estado de bienestar, la cultura y la salud públicas, y la inteligencia: “el PP consolida y hasta amplía su mayoría absoluta”.

¿Estuvo usted en alguna de las manifestaciones del sábado? ¿Cree que siempre son los mismos los que pagan los platos rotos? ¿Piensa que nuestros políticos son una lacra? ¿Le preocupan los recortes en los servicios públicos, como la enseñanza o la sanidad? ¿Está indignado? Pues sepa usted que es de extrema izquierda, marginal y antisistema. No lo digo yo, cuidado, lo dice todo un ex presidente del Gobierno en una entrevista concedida al diario ecuatoriano El Universo. Pregunta: “¿Califica de marginal al movimiento de los indignados?”. Aznar: “Es extrema izquierda marginal antisistema”.

Necesito el partido de fútbol de los domingos…

Prioridades

Puesto que pasamos la vida tomando decisiones, eligiendo, es fundamental tener muy claro qué es lo que realmente importa. No me refiero al Atleti o al Madrid, sino a la honradez o el soborno, la dignidad o los complementos, la libertad de expresión o la censura, este fulano o aquel otro. Por eso me gusta la gente que, como Francisco Camps o José Bono, tienen claras las cosas, saben cuáles son sus prioridades y no dudan a la hora de tomar las decisiones correctas. Esas decisiones que, aún más que sus palabras, les definen como políticos y como personas.

El molt delincuente y mentiroso de los valencianos tenía que elegir, y eligió muerte: dimisión y juicio. Podía escoger entre hacerlo con dignidad o con vileza, y eligió no cambiar la actitud que le ha llevado a las más altas cumbres de la miseria. Debía elegir entre libertad y totalitarismo, y eligió mantener la política de la televisión autonómica valenciana y no permitir que retransmitiesen en directo su inmolación. ¡Y lo bien que elige a sus amiguitos del alma y la sisa de las chaquetas!

José Bono también es un artista cuando se trata de  tomar buenas decisiones. Hace unos días un tibio presidente del Congreso no se atrevió a condenar el Golpe de Estado del 36 en el Hemiciclo para, sólo unas horas después, indignarse como un macaco porque en el mismo lugar se sentaba un ministro sin corbata. Cuestión de prioridades. No me comparará usted la importancia de la sublevación militar que dio lugar a una guerra civil que se saldó con miles de muertos, muchos de los cuales permanecen enterrados en las cunetas, con la mala imagen que da un socialista desarrapado. Perdón, despechugado.

Más decisiones peliagudas. En Telemadrid tenían que elegir a un nuevo director general y, sin duda para no meter la pata y escoger a alguien que pudiera resultar mínimamente progresista, han nombrado a José Antonio Sánchez, el que fuera director general de RTVE en la última etapa del PP en el Gobierno. ¿Recuerdan ustedes a Aznar y a Urdaci? Pues Sánchez fue cómplice de toda aquella miseria.

Y sin salir de la televisión pública, pero ahora a nivel nacional, otra gran decisión, en este caso por equilibrada y salomónica: el presidente de RTVE será “un cargo de carácter rotatorio y mensual”. Un miembro diferente del Consejo de Administración asumirá cada mes el cargo que deja vacante Oliart. Ni el presidente de una comunidad de vecinos tiene una vida tan efímera, por lo que imagino que la brillante idea es un parche que sólo sirve para rellenar currículos: “¡Yo fui presidente de RTVE!”. Me temo, por tanto, que no es necesario prestar demasiada atención a Manuel Esteve, el elegido nuevo presidente del Ente a propuesta del Partido Popular. En unos días el presidente será otro…