Cocinillas

El niño televisivo habla en la Cadena SER. Dice que lo peor de participar en el concurso de cocina de la tele ha sido haber faltado al colegio: cuando volvió a clase le costó mucho trabajo recuperar el ritmo y las horas perdidas. Y los padres, imagino, tras el cristal de la pecera, tan orgullosos de su retoño, convertido en estrella mediática. El chaval ha faltado al colegio para participar en un show de TVE, se ha vuelto competitivo y redicho, se expresa como un adulto algo senil y sobrado, pero ha merecido la pena: sale en la tele, tienen un hijo famosete.

¿Dónde están los servicios sociales, que no se hacen cargo de estos pequeños monstruos? Parece evidente que sus familias no les atienden como debieran: los chavales arrinconan los estudios para convertirse en feroces concursantes. “En MasterChef Junior, niños de entre 8 y 12 años demostrarán su talento entre fogones y dejarán con la boca abierta a los espectadores”, asegura la web de TVE. “El jurado eligió a 16 prodigios de la cocina pero sólo 13 continúan en la competición”.

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La competición. Los niños aprenden que lo importante es ganar, imponerse a sus compañeros, y lloran desconsoladamente cuando pierden, cuando son eliminados. Me viene a la cabeza un poema de José Agustín Goytisolo: “La vida es lucha despiadada / nadie te ayuda, así, no más / y si tu solo no adelantas / te irán dejando atrás, atrás, atrás / ¡Anda muchacho y dale duro! / La tierra toda, el sol y el mar / son para aquellos que han sabido /sentarse sobre los demás”.

Los niños cocinillas hablan como restauradores expertos. Maridajes, reducciones, productos gourmet y demás mierdas. Nada adulto les resulta ajeno, incluido el espíritu competitivo. En un país donde, según el INE, un 27% de los hogares no puede permitirse una comida de pollo, pescado o carne cada dos días, un selecto grupo de mocosos repipis deja el colegio para salir en la tele y tirarse el pisto, deconstruir un bocata Nocilla y presumir de michelines. Son el producto de esta sociedad nuestra, en la que se valora más la victoria que la educación, la integridad, la cultura e incluso la felicidad. Una sociedad formada por individuos de todas las tallas que sueñan con interpretar a rajatabla, pobres, a Goytisolo: “Te alzarás / sobre los pobres y mezquinos / que no han sabido descollar”.

 

Un motivo para NO ver la televisión

La constelación del perro.

Autor: Peter Heller.

Editorial: Blackie Books.

perro

¿Un nuevo libro apocalíptico? Efectivamente. Pero no tan apocalíptico como otros en los que está usted pensando. “La constelación del perro” resulta a veces angustioso y claustrofóbico, en ocasiones violento y desazonador, pero siempre ofrece motivos para la esperanza. Incluso las frases más tristes, los momentos más dramáticos, acaban dejando un regusto a aire fresco, a nieve virgen, a futuro abierto.

El protagonista de esta gran aventura es un hombre que lo ha perdido todo. Excepto la capacidad para volar: “Soy el que lo sobrevuela todo y mira hacia abajo. Estoy por encima de todo”, dice a los mandos de su avioneta. Superviviente de una epidemia que casi ha extinguido al ser humano, Big Hig, nuestro héroe, sobrevive en el más feroz de los entornos con la única compañía de Bangley, un experto en armas y estrategias de combate, un perro y una Cessna 182 de 1956. Ama la caza y la pesca, los grandes espacios abiertos y los cielos despejados.

“Durante un rato, mientras vuelo y lo veo todo como lo vería un halcón, me siento liberado de los detalles escabrosos: no estoy enfermo de tristeza ni tengo las articulaciones rígidas, ni siquiera me siento solo ni vivo con la náusea de haber matado ni parezco destinado a matar otra vez”. En el aire, con su perro de copiloto o en la más absoluta soledad, Big Hig disfruta de otro mundo, donde no hay espacio para la violencia, el hambre, la enfermedad o la muerte. Pero el combustible no dura eternamente…

Big Hig se complica la vida por ayudar a los demás. Por huir de la soledad. Por recuperar los valores del viejo mundo. Por elevarse sobre el dolor y la pena: “Visto desde arriba no había pobreza ni sufrimiento ni conflicto: solo dibujo y perfección”. Big Hig es un tipo capaz de inventarse toda una constelación por amor, en memoria de su esposa muerta. Y es que el protagonista de esta épica e inolvidable aventura moderna no se conforma con sobrevivir: quiere hacerlo en el mejor de los mundos posibles. Imprescindible.

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{ 35 comentarios ... ¡haz el tuyo! }

  1. Y mañana, a recoger las mieles del consumo en cabalgatas, chimeneas y árboles postizos.

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    CHATA Reply:

    ¿Tú lo ves así, verdad?

    Felicidades por la pole.

    https://scontent-b-mad.xx.fbcdn.net/hphotos-xpf1/t31.0-8/10365391_10152167457643253_6831549045306327524_o.jpg

    Empeños, Monte de Piedad, 1925.

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    Oghaio Reply:

    Eres la caña, Pepa. ¡Qué buenas fotos!

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    Oghaio Reply:

    Maldita sea, me he vuelto a equivocar. Perdón, CHATA….

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    CHATA Reply:

    Tienes el nombre de Pepa tatuado en el pecho.
    Sin problemas. :)

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    Spectator Reply:

    Chica, no se puede ser musa de todos los miembros del grupo ;-)

    Por otro lado, analicemos eso de equivocarse de nombre con las mujeres que puede ser peligroso, llámalas a todas “cari” y así evitas riesgos.

    Pitu Reply:

    Yo me pido “reina mora” como me llamaba en plan coña un ex-compañero de curro.

    CHATA Reply:

    Cari…Grant.
    Lo sé, es muy malo. :)
    No demos pistas, Spec, que se lo curren. :)
    Pitu: Tú la Reina Mora, Mora de la Morería. Salá.

  2. Sobre niños televisivos (entre otras historias), gran peli de P.T. Anderson…

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  3. josep m. fernández

    Si por lo menos salieran niños gitanos o moros… son como el negativo del paisaje infantil de mi barrio donde los niños oriundos hace años que son una clara minoría.

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    Tom Reagan Reply:

    Pues ya sabes, menos escribir soplapolleces y a ponerse al tema…

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  4. Es más profundo, dónde va a parar, que el “Capitán Extremadura”

    Y ahí lo dejo. :)

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  5. Dos directivos de Canal Sur, en un vídeo de tono humorístico, pidiendo perdón por la metedura de pata de las campanadas:

    http://cultura.elpais.com/cultura/2015/01/04/television/1420392641_707674.html

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  6. Por la foto, parece que hay más niños que niñas. El programa, así, puede quedar hasta progre. Supongo que todo tendrá lugar en una cocina pulcra, espaciosa y minimalista -casi angustiosa-, brutalmente racional, más grande que muchos pisos patera de la capital. Los niños, tan arregladitos, dan la sensación de que no han pisado -ni van a pisar nunca una cocina-. Controlan el cotarro y aprenden a apropiarse de los signos del estatus.

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  7. Antes los niños solo querían ser futgolistas o toreros. Ahora, triunfar en el mundo de la gastronomia o de la canción.
    ¿Me vais a decir que no es un avance? ;)

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  8. Por un mundo sin fronteras… ¿dónde está la frontera entre la sinceridad y la poca vergüenza?

    Alfonso Rus: “Podemos lo regala todo y la gente le cree, como cuando el PP prometió empleo”
    El presidente de la Diputación de Valencia ironizó en su día de las promesas irreales que hizo para llegar a ser alcalde, llegando a insultar a sus electores
    http://www.eldiario.es/cv/Alfonso-Rus-Podemos-PP-prometio_0_342265861.html

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  9. Nunca he soportado los concursos con niños que imitan a mayores, ya sean cantando, bailando, contando chistes o cocinando, me han parecido siempre niños repelentes, si son así malo, si los impulsan los padres, peor. Esa niña de 5 años cantando por Marife de Triana…. que natural.

    Escuché a los niños en la radio y me pareció triste, con un discurso estudiado de decir que lo mejor que se llevaban del concurso era los amigos que han hecho. Y el presentador hablando de que impulsemos a los niños. Por supuesto, hay que dedicar tiempo para hacer cosas con los niños, pero no llevarlos a la tele, por favor.

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  10. Con el futbol dando síntomas de agotamiento y desinterés por el público, y los programas de cocina reeditados hasta la extenuación, hemos de encontrar otro/s medio/s de entretenimiento, distracción y recreo para (intentar) mantener a la mayoría silenciosa despistada y feliz. Se admiten propuestas, que serán estudiadas por el ministerio de propaganda y portavocía, debiendo las mismas, no incluir contenidos sociales, políticos, religiosos, culturales, éticos, o cualesquiera otros que conduzcan a la indisciplina, desobediencia, objeción, discrepancia, o planteamiento contrario a las sagradas virtudes y excelencias del modelo/sistema/mercado que tan altas cotas de libertad y prosperidad viene proporcionando, encarnado por este gobierno de intachable honradez. Gracias.

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    Spectator Reply:

    Y no podemos poner discursos de Ricardo Blazquez, recién nombrado cardenal? Es que si me vetas lo religioso me quedan sólo los gladiadores, pero con poca ropa que distraen más e impiden que la sangre llegue a la cabeza del espectador/a

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    valdeolid Reply:

    Sí, de Ricardo Blazquez sí, pero sin llevarle la contraria. Se trata de no discrepar con El Único Orden Posible. Lo de impedir que la sangre llegue a la cabeza del espectador es una nueva vía a investigar, gracias por su aportación.

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  11. Pues a mi me parece un programa feten, me hacen gracia los muchachos con cuchillos, ollas de agua hirviendo y todas esas mandangas, de hecho, he enviado una propuesta para que se haga un concurso de niños en la mina, otro de niños cirujanos, y otro de niños limpiando ventanas de rascacielos, los niños son muy versátiles.

    El tema del concurso es que a los niños no los plantan alli y se ponen a maridar, creo que hacen un curso previo de unas semanas, pero bueno, tp veo un drama que un crio de 10 años se pierda unas semanas de clase, a esas alturas no es irrecuperable y por otro, estoy seguro que a los primeros que les gusta fardar de haber salido en la tele es a ellos.

    Lo que da mas grima es el tema de los niños estrella, algo que tiene tradicion en españa, y en menor medida, esa elevación malsana de la cocina a los altares que continua en españa, igual es que me he vuelto sajon, pero con comer bien me basta, me sudan un poco el nardo tantas polleces culinarias y sobre todo, tratar a los cocinillas como si fuesen cirujanos, que no lo son.

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  12. La competitividad no es cosa de adultos boss. Desde que tengo uso de razón he querido ganar a todo. Odiaba perder a las canicas, a los chaplillos, al pinchu; luego al futbol, al billar y al ping pong. Quería ser el mas veloz nadando -corriendo imposible, mi brother Pepe corría mucho mas que yo, de hecho le llamabamos Pepin “Lanzadures”, de lanzado- o encestando al minibasket. Cuando me presenté al primer concurso de redacción de Coca-cola quería ganar y solo quedé cuarto. Fue un golpe duro.
    Asi que la competitividad viene de serie, estamos hechos-programados-evolucionados para sobresalir entre los demás del modo que podamos, no se si como mecanismo para asegurarnos hembras fertiles. Posiblemente.
    Asi que aunque nunca he visto ese concurso, estoy seguro de que fomenta la disputa, la lucha a la vez que se nutre de ella. Ese y todos los concursos, de niños o de adultos.

    Salud viajera y viejera
    Buen viaje a todos en el 2015

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    valdeolid Reply:

    Sí, Sir, pero una vez superada la etapa de tener que luchar a brazo partido por la hembra fértil, sería conveniente criar a nuestros pequeños en una competitividad de baja intensidad, digamos, p.ej., en ese principio del apoyo mutuo, entre otros. Salut.

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    Cucumber Reply:

    Una cosa es jugar o participar con una sana competencia y hasta con pique divertido y otra la competitividad a toda costa. Esa obsesión por ser el number one, por ejemplo, tan fomentado en USA me parece nefasto. De serie en nuestros genes viene la colaboración y la sociabilidad. No hace nada se comentaba por aquí de esos padres neandertales que azuzan vociferantes a su pequeños hijos futbolistas y que se lían a hostias enseguida con árbitros y contrincantes. Los niños aprenden comportamientos.

    http://4.bp.blogspot.com/-Rn2gD6jOEMI/VKls-V9YHHI/AAAAAAABnZI/4MXDOT-EAVM/s1600/0000.jpg

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    valdeolid Reply:

    Estoy de acuerdo; alguna dosis de competitividad también es necesaria, pero que prevalezcan la colaboración y la cooperación en la medida de lo posible.

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  13. Niños compitiendo entre si con cuchillos en ristre … que no pase ná … XDDD

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  14. A mi también me gustó mucho ‘La constelación del perro’. Con tu permiso Javier, invito a tus lectores a leer mi reseña

    http://despuesdelhipopotamo.com/2015/01/21/constelacion-perro/

    Un saludo cordial.

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    CHATA Reply:

    Gracias, Joaquín. Comparto.

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